miércoles, 8 de octubre de 2008

UNA EDUCACIÓN INCOMPLETA, de EVELYN WAUGH


Ya he hablado en selecciónARTE de mi interés y afición por la obra de EVELYN WAUGH: soy un autentico forofo. Pues bien, he terminado de leer UNA EDUCACIÓN INCOMPLETA, la primera parte de una autografía que WAUGH no pudo concluir, y reconozco –con cierta pena, esa es la verdad- que me ha costado llegar al final. De hecho, he tardado una eternidad en leerlo, lo he tenido meses sobre la mesa.

El texto es inequívocamente waughiano (nunca había utilizado este término, que me suena un poco pedante), con su habitual tono irónico y suelto, un punto sofisticado, pero la historia que cuenta es tan particular, tan local, tan suya, que no llega a interesar. También puede ser que a mí me falte conocimiento de la época y de las personas. Esto seguro que pasa, pero sospecho que no es ese el único problema: las autobiografías, además de contar una vida singular, deben tener interés universal, o al menos un interés de amplio espectro. Si no, la vida de las tías del protagonista cuando él era adolescente –sólo es un ejemplo- acaban aburriendo ... Más enjundia tiene la breve referencia a sus ideas religiosas, pero esas páginas no justifican el resto.

Como siempre, la valoración de una primera parte de cualquier cosa no conviene hacerla sin conocer la segunda, porque uno corre el riesgo de equivocarse: muchas veces la obra completa redondea y aclara la inicial. Como en este caso no existe el volumen dos, salvamos a WAUGH y dejamos sin calificar la última obra que escribió.

UNA EDUCACIÓN INCOMPLETA. Libros del Asteroide nº 21.

2 comentarios:

Bastian dijo...

Comparto totalmente tu opinión. Sin embargo, la ironía y sofisticación del texto compensaron lo negativo -el ser una historia particular, local y tan suya-, de modo que disfruté bastante.

xGaztelu dijo...

Bastian, me alegra lo que dices, como me alegra cualquier comentario positivo de WAUGH. Agradezco por tu aportación.
xG